¿Personas con discapacidad en tus eventos? (Parte 1)

¿Sabes que el 15 % de la población mundial tiene una discapacidad? ¿Qué tan factible es que tengas personas con discapacidad en tus eventos? ¿Tú tienes alguna discapacidad o la has tenido en algún momento de tu vida?

 

Si tienes una discapacidad, un familiar o amigo con discapacidad, o has organizado eventos para personas con discapacidad, seguramente has considerado aspectos que la mayoría no observa en su vida diaria y, tal vez, ni en sus eventos. Si eres de la mayoría, charlemos sobre la inclusión.

 

Dicen que, además de quienes tienen una discapacidad permanente, muchos de nosotros podríamos llegar a tener alguna temporal. ¿Lo habías pensado? Todos podemos correr el riesgo de fracturarnos, lesionarnos alguna parte del cuerpo que nos incapacite un período, incluso, perder capacidad visual o auditiva con el paso de los años.

 

Sin embargo, me parece que la discapacidad es un concepto que nos sigue quedando un poco lejos, algo en lo que difícilmente pensamos. Incluso, podemos dudar en cómo dirigirnos, cómo asistir o no, cómo incluir a una persona con discapacidad. Ni qué decir acerca de que no sabemos lengua de señas, no disponemos de materiales en braile, etc. Esto por lo menos, si no es que de forma consciente o inconsciente los discriminamos, los miramos raro, los humillamos o ni siquiera los vemos.

 

De entrada, sepamos que les gusta ser llamados PERSONAS CON DISCAPACIDAD, no discapacitados, no minusválidos, no anormales, no enfermitos, no pobrecitos. Podemos agregar el tipo de discapacidad, si la conocemos: motriz, sensorial (visual, auditiva o de lenguaje), intelectual (Síndrome de Down, espectro autista) o psicosocial (trastorno bipolar, esquizofrenia, entre otros). Lo primero, es reconocerles su valor como personas y procurar no limitarlos, aislarlos ni compadecerlos.

 

Ellos, como cualquier otra persona, requieren oportunidades, educación, servicios, relaciones sociales, ingresos económicos (también son jefes de familia, comen, viajan, pasean, les da gripa…) Entonces, ¿qué podríamos hacer desde nuestro propio ámbito? ¿Por qué nos deben importar las personas con discapacidad y cómo podemos integrarlos en nuestros planes en la Industria de Reuniones?

 

 

LAS SEDES Y LOS SERVICIOS

 

Con probabilidad, en algún momento has tenido algún grupo donde un participante usa silla de ruedas, muletas o bastón. Si se trató de un evento corporativo, seguro que alguien te lo notificó con anticipación y tomaste ciertas medidas al respecto, te aseguraste de que alguien lo asistiera y demás. Pero, si fue un evento abierto o masivo, ¿encontró las instalaciones adecuadas para disfrutar del evento?

 

Aquí algunos aspectos que podríamos contemplar:

 

  • Accesos adecuados, rampas de inclinación moderada, elevadores amplios para que quepa una silla de ruedas y un acompañante, puertas anchas, escalones con el borde distinguible, barandales.
  • Sanitarios accesibles, no solo porque exista un cubículo sino porque se pueda llegar a ellos con facilidad y haya un lavabo a la altura necesaria.
  • Espacios designados en el estacionamiento, que sean respetados.
  • Si es un hotel, que existan habitaciones accesibles, sin tina de baño, con barandales, etc. Mucho mejor si cuenta con instalaciones recreativas accesibles también. ¿Qué tal una playa accesible? Requiere rampas, así como sillas anfibias, por ejemplo.
  • ¿Tendrás mostradores para registro? Puede ser que llegue una persona en silla de ruedas, pero también que se presente una persona de estatura baja. ¿Hay mostradores menos altos o quien atiende podría salir del mostrador?
  • ¿Programarás traslados y hay gente que viaja con silla de ruedas? Será un punto elemental para contar con el transporte correcto y la asistencia necesaria.
  • En cuanto a discapacidad visual, se requieren señalizaciones, botones, menús en braile, por ejemplo. Podrían funcionar herramientas auditivas que brinden la información.
  • Si se trata de discapacidad auditiva, vendría bien tener personal que supiera, al menos, lo más elemental. Hoy es más frecuente ver eventos con traducción a lengua de señas, pero los subtítulos en videos pueden resultar útiles.
  • ¿Qué condiciones ambientales necesitaríamos contemplar para no generarle ansiedad a una persona con espectro autista? Hace poco vi una publicación donde se mostraba la foto de un joven autista que había apilado de forma impecable productos en un supermercado porque no le gustó que estaban desordenados. Entonces, preguntaban allí, si alguien habría pensado contratar a personas con ese perfil para realizar tareas similares, para las que resultarían excelentes.
  • En cualquier caso, es importante la capacitación de las personas que prestarán atención a visitantes o participantes con discapacidad. Como te decía, no es algo muy familiar para la mayoría.
  • En el preregistro del evento, ¿preguntas si alguien tiene alguna discapacidad o necesidad especial?
  • Es frecuente que las personas con discapacidad se acompañen de alguna persona (cuidador), por lo que es importante que verifiques esto cuando debas contratar espacios o programar servicios.

 

Espera la continuación de este artículo el próximo lunes, donde te contaré cómo incluir a coordinadores con discapacidad y dónde podrías tener alguna actividad cultural para un grupo de personas con discapacidad.

 

¡Comparte las ideas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.